Te levantas y ya hay una lucha interna adentro tuyo, te das cuenta y te pones más loca todavía, aumenta progresivamente tu calor corporal, pero bueno ya se va a pasar. Tu cabeza como siempre va a mil, no te precipites le decís, pero tu otro yo, tu otro maldito yo no te deja en paz. ¿De dónde habrá salido tanta libido narcisista?, toda decae en vos. Pasan las horas, y seguís puteando, y bueno son esos días, días malos; pero vos sabes que va a cambiar, que algo bueno va a pasar, o bueno mejor dicho tenes la esperanza, esa emoción que nunca se pierde; nunca… bue… nunca. Nunca digas nunca, jamas!. Irónico no? De repente, vos que esperabas ese “algo bueno”, se convierte en malo, peor aún, terrorífico, escalofriantemente malo. Para para… que paso acá? Que paso acaaaaa?, seré yo? Serás vos? Será el mundo que esta dado vuelta? Y te seguís maquinando, pero vos sabes, loca vos sabes que el problema sos vos, esta adentro tuyo carcomiéndote las entrañas. ¿Por qué no lo liberas? Tanto te cuesta. Ah si, sos masoquista, ese es tu problema, además de sadica sos masoquista!
Puta madre boluda! Encima de todo, ahora también tiene consciencia de su calidad de masoquista, vos querés matarla de un ataque?
ResponderEliminar